SER GINECOLOGO NO ES TAN MARAVILLOSO
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Hace unos días tuve el “placer” de cenar con un viejo amigo que me abrió los ojos sobre una profesion sobrevalorada. Él es ginecólogo y claro, no pude evitar hacer el comentario que todos tendríamos en la cabeza.
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-¡Tú tienes que pasártelo bomba en el curro viendo coños!
Su cara cambió por completo, soltó el tenedor y me abrió los ojos sobre una profesión que hasta entonces envidiaba.
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-Pues parece que el picor tiene algo que ver con esta mucosidad verde que tiene aquí, señora
| Me indicó que muchas de las mujeres que acuden a su consulta eran viejas de tetas arrugadas y halitosis vaginal. Encima las pocas hembras jóvenes suelen venir acompañadas de sus madres que vigilan como perros guardianes todo movimiento de mi amigo el “chominólogo” por lo que estar delante de una belleza no compensa la sensación de sentirse como un judio que dando un paseo nocturno por el getho se encuentra con un regimiento de la SS de fiesta.
Palpar pechos con bultos, mucosidades vaginales, hongos en el conejo… han hecho que mi buen amigo piense en el sexo de una forma muy diferente a como debería de ser. |  | Por que a veces, saber demasiado es malo y es mejor no tener demasiada idea de “donde la estás metiendo”.
Asi que ya sabeis, amiguitos, pensaros dos veces (e incluso tres) a qué quereis dedicar el resto de vuestras vidas en cuanto al trabajo se refiere porque no es oro todo lo que reluce.
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